«Turismo gastronómico en Aragón» es el título del ciclo de charlas que organiza la Academia Aragonesa de Gastronomía y cuya segunda charla trató sobre el “Trufiturismo”.

Tuvo lugar el miércoles 23 de noviembre, a las 19 horas, en el Ámbito Cultural, en la segunda planta de El Corte Inglés del Paseo de la Independencia de Zaragoza.

Con este ciclo, son ya 15 años de colaboración ininterrumpidos de charlas y debates con el Ámbito Cultural.

La Academia Aragonesa de Gastronomía inició, el pasado mes de octubre, un nuevo ciclo en el Ámbito Cultural de El Corte Inglés alcanzando así los 15 años de colaboración ininterrumpida con este centro. Este ciclo gastronómico es una colaboración entre la Academia, la Dirección General de Turismo del Gobierno de Aragón y el Ámbito Cultural de El Corte Inglés.

Con el título de «Turismo gastronómico en Aragón», la segunda de las sesiones estuvo dedicada al Trufiturismo y las invitadas fueron María Lahuerta, de la Asociación de Recolectores y Cultivadores de Trufa de Aragón, y Teresa Salamero, propietaria de Casa el Francés, una casa rural ubicada en Graus con una plantación trufera. Estuvieron acompañadas por Ernesto Fabre, miembro de la Academia Aragonesa de Gastronomía, y de Juan Barbacil, sectreario de la institución.

La Asociación de Recolectores y Cultivadores de Trufa de Aragón nace en 1999 como institución donde se unen los primeros cultivadores de trufa negra de la comarca de Ribagorza. Con el objetivo de convertir el cultivo de trufa negra en una actividad socioeconómica para la zona. 

Así es como hoy en día son más de 226 socios principalmente de Huesca, pero también Zaragoza y Teruel. Cuentan con más de 2.200 hectáreas aproximadamente de campos de cultivo de trufa negra, entre sus asociados. Entre los principales fines de la asociación está la promoción y visibilidad de la trufa negra de Aragón de tal manera llevar al consumidor final información de calidad sobre su producto.

Teresa Salamero es la propietaria de la Casa rural El Francés situada en Bellestar de Graus, pequeña localidad del Valle del Ésera, muy cerca del Pirineo Aragonés. En la casa rural disponen de una plantación trufera donde se puede disfrutar de esta experiencia para toda la familia y aprender todos los secretos sobre la trufa negra. La actividad la realiza un truficultor experimentado con un perro trufero.

Con el título de “El turismo gastronómico en Aragón”, la Academia Aragonesa de Gastronomía quiere dar a conocer las posibilidades de turismo gastronómico que ofrece nuestra comunidad autónoma. Una forma de descubrir Aragón a través de su gastronomía y sus productos. Presentar experiencias culinarias que ponen en valor tesoros como el vino, el aceite o la trufa entre otros muchos.

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