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Juan Barbacil habló sobre los roscones de las fiestas

11/12/2009

El miércoles 16 de diciembre el Secretario de la Academia Aragonesa de Gastronomía, Juan Barbacil, ofreció una charla sobre el roscón del invierno de santos a Reyes.

 

El experto en Gastronomía, escritor y dinamizador gastronómico, Juan Barbacil, impartió una charla sobre el roscón de invierno de santos a Reyes, junto a José Manuel Segura, de Pastelerías Manuel Segura de Daroca, y Paco Bentué, ex presidente del gremio de pasteleros reposteros. La conferencia tuvo lugar a las 19:30, en la Sala de Ámbito Cultural de El Corte Inglés del Paseo Independencia.

Barbacil explicó la historia de este dulce tan tradicional, uno de los más antiguos de Navidad, que tiene un origen pagano. El Imperio Romano celebraba la llegada del año nuevo el 1 de marzo. Los romanos atendían a las leyes del tiempo, porque al llegar la primavera desbordaban de vida los árboles y las plantas, y la luz aumentaba, lo que hacía creer que comenzaba un nuevo ciclo anual. En aquellos tiempos, desde mediados de diciembre a finales de marzo, se celebraban las fiestas de invierno, durante las cuales Roma celebraba la protección de sus dioses.

Años más tarde, la Iglesia cristianizó esas fiestas paganas concediendo protagonismo a la fecha del nacimiento de Cristo al solsticio de invierno. Con motivo de aquellas fiestas se elaboraban unas tortas redondas hechas con higos, dátiles y miel, que se repartían entre plebeyos y esclavos. En su interior se introducía un haba seca y al afortunado al que le tocaba, era nombrado rey de reyes durante un corto periodo de tiempo. 
Hacia el año 1000 la Iglesia había logrado transformar el espíritu primitivo de la fiesta de tal modo que en diversos lugares de Francia la figura del “rey haba” recaía sobre el niño más pobre de la ciudad. Felipe V importó a España esta tradición del rosco como culminación de las fiestas de Navidad, desprovisto de todo simbolismo y cubierto de frutas escarchadas con alguna sorpresa escondida en su interior. La tradición de comer el Roscón de Reyes se mantiene con fuerza.